Stockare: “Nuestros clientes nos están pidiendo que localicemos cualquier activo allá donde esté”

Fuente: MMA INGENIERÍA

El equipo de Stockare con su CEO, Lander Unanue, en el centro.

La ‘startup’ Stockare, con apenas tres años en el mercado, se está convirtiendo en un referente en el desarrollo y fabricación de sistemas para la localización y supervisión del estado de los envíos de determinados bienes susceptibles a variables como vibraciones, golpes o cambios de temperatura. Los problemas logísticos propiciados por la pandemia del coronavirus, han motivado un interés cada vez mayor por parte de las empresas en digitalizar y supervisar los envíos y la recepción de productos. Sobre estos retos conversamos con Lander Unanue, CEO de Stockare.

Desde vuestra puesta en marcha en 2017, vuestra estrategia ha variado. ¿Cómo os definís ahora mismo?

Ahora mismo aportamos tecnologías de localización y sensórica para dar visibilidad a la cadena de suministro retornable, orientadas a activos logísticos retornables, como palés de plástico o contendedores de logística terrestre. Un ejemplo serían los contenedores que se utilizan en automoción y que sirven para transportar bienes y productos, y que una vez que llegan al destino tienen que ser recogidos para su posterior retorno al almacén del proveedor. Es decir, el contenedor realiza un viaje en círculo cerrado. Nuestros dispositivos de medición y localización estarían integrados en el interior de estos palés o contenedores.

¿Nos puedes poner algún ejemplo concreto de uso de vuestros dispositivos?

Nuestro sistema mide principalmente tres variables: la temperatura, los impactos o golpes recibidos y la localización. Con estas tres variables  podemos controlar los productos que son frágiles o sensibles a la temperatura. Si hay algún tipo de golpe o una rotura de la cadena del frío, podemos saber cuándo y dónde ha sucedido. Un caso concreto es el de un cliente que tiene que transportar un producto sensible a la temperatura y que no puede bajar de 0 grados. Este cliente envía su producto en invierno a países de Europa y ha colocado nuestro dispositivo en cada uno de sus envíos. Cada vez que uno de estos dispositivos detecta que la temperatura ha bajado de los cinco grados, lanza una alerta, de tal manera que sabes dónde está o adónde se está dirigiendo, y puedes avisar al transportista o al cliente del riesgo existente para que le dé tiempo a adelantarse a las situaciones y reaccionar antes de que el producto sea dañado.

¿Qué tipo de tecnologías empleáis para la transmisión de esta información en tiempo real?

Utilizamos Sigfox. Somos ‘partners’ de Sigfox y esta tecnología tiene la peculiaridad de que consume muy poca energía al transmitir en tiempo real, y como es de bajo consumo, la batería de nuestros dispositivos, que caben en la palma de una mano, puede llegar a durar hasta 10 años. Es una ventaja competitiva que la efectividad del dispositivo dure más tiempo que el propio palé o contenedor, porque no tiene sentido cambiar cada cierto tiempo estos localizadores, y esta era una exigencia fundamental de los clientes.

¿Dónde se diseña o fabrica este dispositivo de medición-localización?

Nosotros damos la solución completa. El diseño es propio de Stockare. Al ser ‘partners’ de Sigfox les dotamos de la comunicación. Y hemos desarrollado una plataforma de visualización capaz de generar alarmas, conectarlos con diferentes ERPs de las empresa o compartir esa información con terceros. Nuestros clientes se sorprenden cuando les decimos que somos los fabricantes del ‘hardware’, porque hay muchas empresas que hacen ‘software’, pero pocas se atreven con el ‘hardware’. Hacemos la solución de extremo a extremo, desde el ‘hardware’ hasta la lógica y la decodificación, la transmisión de los datos y la visualización de los mismos. Es una solución ‘full-packet’. Sí que es cierto que hay componentes que los adquirimos en diferentes países como Estados Unidos, China y otros países europeos, pero el montaje de todos ellos se realiza en Zamudio (Bizkaia)

Se está hablando mucho de las necesidades logísticas que van a suponer las vacunas contra el coronavirus, especialmente la de la empresa Pfizer que hay que mantenerla a 70 grados bajo cero en su traslado y almacenamiento. Imagino que una solución como la vuestra podría ser adecuada para afrontar este reto, ¿verdad?

Yo diría que hay dos aspectos a tener en cuenta. Uno es el control de la temperatura para estos elementos como las vacunas, pero también diría que  la COVID-19 ha traído una reestructuración de las cadenas de suministro a nivel mundial para que sean más sensibles y puedas tener un sistema ágil dentro de tu logística o cadena de suministro para que no sea tan estática. De esta forma, podrías tener varios proveedores y visualizar el recorrido de los contenedores. En ese sentido, nuestro sistema te permite mejorar los tiempos de llegada, que sepas en todo momento en qué situación están las mercancías que tienes desplegadas en diferentes países, que puedas reaccionar a tiempo sin tener que andar llamando a clientes y transportistas a ver dónde está nuestro pedido…que es el principal quebradero de cabeza de muchos departamentos logísticos.

¿Qué impacto ha tenido para vosotros la pandemia del coronavirus?

Todavía en febrero, cuando la pandemia no había llegado a Europa pero ya afectaba a empresas de China, tuvimos retrasos en la llegada de algunos componentes que estábamos comprando. La pandemia ha tenido dos caras. Una positiva, ya que ha acelerado la digitalización de muchas empresas y de procesos dentro de las empresas, entre ellos los relacionados con la Logística 4.0. Pero, por otra parte, sí que es cierto que hemos tenido que aparcar algunos proyectos que teníamos con algunos clientes ya que la situación para algunas empresas está siendo crítica y eso condiciona los proyectos que están en marcha.

¿Cuáles son vuestros retos de futuro más inmediatos?

Nuestros clientes nos están pidiendo que localicemos cualquier activo allá donde esté. Tenemos buena localización en exteriores, pero los clientes nos están pidiendo esa misma precisión dentro de la fábrica. Saber dentro de la propia planta de fabricación en qué parte del proceso se encuentra ese contenedor, cuánto tiempo está tardando en cada proceso, si lo tengo apilado o no en una zona concreta o si se está utilizando, y extraer el significado de la información de los datos que recopilamos. Por ello, hemos añadido la tecnología RFID en el propio dispositivo para tener esa precisión interna. Con esto solucionamos la necesidad del cliente que quiere saber en qué parte del proceso se encuentra el producto, una vez que está en la fábrica.